300 & CrossFit

La preparación física de los actores de la película “300” se realizó con un sistema de entrenamiento funcional “CrossFit” basado en sesiones intensas de ejercicio, en las que se usaron kettlebells, barras, balones medicinales, anillas de gimnasia…

Todo el elenco de actores de la película “300” se había enfrascado en la investigación de la historia y la cultura de Esparta, para preparar sus papeles a nivel intelectual. Pero Snyder, el director, quería que los personajes fuesen también físicamente creíbles, es decir, que sus cuerpos y sus movimientos fueran similares a los de la guardia espartana, considerada una auténtica máquina de guerra. Para preparar físicamente a los actores para las demandas de las secuencias de lucha, se confió en Mark Twight, un escalador de montaña con varios récords mundiales, que entrenaría a los actores y especialistas en el acondicionamiento y entrenamiento físico, y en el coordinador de especialistas Damon Caro, que les prepararía para las secuencias de lucha.

Mark Twight había entrenado a personal militar de operaciones especiales, luchadores, bomberos y escaladores. Su enfoque para este proyecto incluyó un estricto plan dietético, combinado con un régimen de actividad física realmente agotador.

Él mismo lo resumía como “un sprint de corta duración, intensidad súper elevada y con un programa nutricional suficiente para resistir el esfuerzo”

En las ocho semanas previas al rodaje, Twight desafió a los actores a llegar más allá de sus propios límites. Para reforzar la preparación para las batallas, el entrenamiento hizo especial hincapié en el atletismo, combinando los movimientos funcionales, los levantamientos y los lanzamientos. Se usaron herramientas básicas, como los balones medicinales, las pesas rusas o las anillas, en vez de máquinas.

Cada sesión se trataba como una competición, con un sistema de castigo o recompensa dependiendo del rendimiento, y la publicación diaria de los resultados a la vista de todos. Twight opinaba que ese espíritu de competición, y la mentalidad del equipo que comparte los rigores del entrenamiento se reflejaría posteriormente en la pantalla, aportando credibilidad a la historia.

Algunos actores necesitaban perder peso, y otros en cambio necesitaban ganarlo, así que se impuso a cada uno una dieta específica.

Vincent Regan “el capitan”, experimentó quizás la transformación más sorprendente (las imágenes muestran este cambio). De hecho, al comenzar el entrenamiento ni siquiera él mismo creía que iba a ser capaz de conseguirlo. Pero el hecho de que todos los actores entrenaran juntos les aportaba la sensación de que compartían un objetivo, y eso resultaba positivo para el grupo.